Donde acaba Europa

Hay lugares en que los puntos cardinales cobran un interés  especial. Tarifa es uno de ellos: el punto más al sur de Europa , allí donde acaba el continente dando paso al Estrecho y más allá África . Eso de vivir asomada al mar entre el Mediterráneo y el Océano Atlántico, imprime carácter. Con sus idílicas y extensas playas azotadas por el viento de Levante que la convierte en la reina del windsurf. Tarifa es especial.

Y ahí está , silencioso observador vigilando el Estrecho: el Faro de Tarifa en la Isla de Las Palomas, unida al extremo del continente mediante un espigón artificial construido en 1808.

El acceso a la isla y, por extensión , al faro , se encuentra restringido , pero la persistencia y diligencia de Eva, la encargada de nuestro alojamiento en Tarifa , hizo que consiguiera los permisos pertinentes.

Son la ocho de la mañana. Luce el sol y gime el viento. Con los documentos necesarios nos dirigimos a la Isla de PalomasCruzamos el espigón entre agua y viento llegando a la puerta metálica cerrada a cal y canto que impide la entrada con un letrero disuasorio. Cerca, un cartel con un dibujo que recuerda que estamos allí donde acaba Europa y nos rodean dos mares.

Nos permiten el acceso previa revisión documental. Experimento una emoción aventurera: una isla vacía, restringida y donde acaba el continente. Entre guarniciones abandonadas , restos de construcciones y  vegetación perdida, allí, a unos metros,  la silueta del Faro: una torre blanca adyacente al edificio que servía de vivienda para el farero.

Empezamos a cruzar  la recta hasta llegar al Faro. Todo es tranquilidad y sosiego, interrumpidos por el silbar del viento. De repente aparecen gaviotas por doquier: ¿Dónde estaban?

Sobrevuelan nuestras cabezas en actitud  amenazante. El ruido que provocan es enorme. Corremos hacia el Faro protegiéndonos con los brazos de un posible ataque. Llegamos a la torre. Vuelve el silencio. Ahora sí es el final: el extremo de Europa, las ultimas rocas y el mar. Más allá  las montañas de África.

A la vuelta ya es otra historia… Debíamos atravesar de nuevo una colonia de gaviotas nidificando.

Autor entrada: Bea

Bea
Soy Bea. Me encanta viajar y fotografiar. Viajo desde siempre y siempre que puedo . Conocer , experimentar y rodar por el mundo.

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