La mirada infinita de Guiza

La Esfinge, el gigantesco guardián de la necrópolis de Guiza, era considerada una divinidad. Con su mirada milenaria y nariz mutilada, permanece impertérrita observando el horizonte.

Era temprano. Invierno. 
Inexplicablemente estaba sola, sin espectadores, a pesar de que en aquella época Egipto era una potencia turística y estábamos en temporada alta.

Incluso siendo un símbolo del imaginario universal, me impresionó su presencia.

Cuerpo de León y Cabeza de Faraón. Sus dimensiones colosales abruman. Después de observarla  detenidamente durante un buen rato y constatar su magnificencia, decidí fotografiarla. Me situé en una perspectiva lateral, captando su mirada infinita.

Esfinge de Guiza, 1998

Eran tiempos de fotografía analógica. Cuando ya la tenía encuadrada y a punto de disparar, apareció por mi izquierda un carromato avanzando hacia ELLA .

Parecía David frente a Goliat.

Autor entrada: Bea

Bea
Soy Bea. Me encanta viajar y fotografiar. Viajo desde siempre y siempre que puedo . Conocer , experimentar y rodar por el mundo.

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