Noruega: felicidad, fiordos, ferries

Tres son las ”EFES” unidas a Noruega:

             FELICIDAD: elegido como el país más feliz del mundo 

FIORDOS: omnipresentes en todo el territorio

       FERRYS: imprescindibles para navegar por su costa

Vista aérea sobrevolando Noruega hacia Oslo

Durante años, a los de la “Europa del Sur” nos resultaba prácticamente inaccesible viajar a los países nórdicos. Eran tiempos en los que no existían los vuelos low-cost y nuestra moneda cotizaba a la baja. Además, están lejos y la climatología (a excepción del verano) no era uno de sus atractivos. Pero todo eso cambió y nos empezamos a acercar al norte de Europa. El tercer exportador de petróleo del mundo está en la península escandinava y se llama Noruega, un país que ostenta un elevado índice de bienestar, uno de los más pacíficos del planeta y en 2018 elegido como el país más feliz del mundo. A lo largo de su extensa costa atlántica están uno de sus mayores atractivos: los fiordos

Bergen soleado, Noruega

Y precisamente, nuestro viaje se inicia en los fiordos. Bergen, la segunda ciudad más grande de Noruega y puerta de entrada a los fiordos noruegos. Con una potente actividad económica y crucerística, Bergen es bonita, agradable y colorística. La parte antigua de la ciudad: el barrio de Bryggen, con sus viejas casas de madera del siglo XVIII, el único que se conserva de la época en que Hansa controlaba el comercio del norte de Europa. A pesar de los incendios que ha sufrido, está perfectamente reconstruido utilizando técnicas tradicionales que respetan la estructura original. Pasear por sus callejones, perderse entre los vericuetos del barrio y comprar en sus tiendas es un imprescindible en Bergen.

Casas de madera en El Barrio de Bryggen

Cerca encontramos el Fisketorget, el célebre mercado de pescado de Bergen. Con sus puestos al aire libre, además de un excelente salmón salvaje y patas de cangrejo real (que nos acompañaron en un delicioso picnic a la orilla de un fiordo cercano), encontramos numerosos inmigrantes españoles vendiendo con unos mensajes divertidos como el de la foto:

Fisketorget en Bergen

El funicular del Fløibanen que sube al Monte Fløyen se hace en tan sólo unos cinco minutos y a 320 metros de altura, permite divisar una vista general de la ciudad y de las siete montañas que la rodean. Desde el mirador salen varios senderos para realizar recorridos por los bosques y caminos adyacentes. 

Espectaculares paisajes, glaciares, dormir en una cabaña, navegar por maravillosos fiordos, fotografiar casitas de colores reflejadas en el agua, descubrir Alesund, realizar uno de los trayectos en tren más bonitos de Europa, todo esto y más te ofrece Noruega. Verano es el momento ideal para visitar el país. Noruega es naturaleza y su máximo exponente son los fiordos. Pero este país es mucho más que los tópicos vikingos, fiordos y salmón. Ahí va…

1. Stegastein: Subiendo por la carretera de montaña entre Aurland y Laerdal, se llega hasta una moderna plataforma con un mirador espectacular, ¡no hay que perdérsela!. Esta estructura sobresale del borde 30 metros y se encuentra a una altura de 650 metros sobre el fiordo Aurlandsfjord. Se puede visitar en cualquier estación del año.

Mirador de Stegastein, plataforma desde la que se observan unas magníficas vistas del fiordo Aurlandsfjord
Balestrand, Noruega

2. Balestrand, a unos 200 km de Bergen, se encuentra esta localidad situada al pie del fiordo Sognefjord, el más largo y profundo de Noruega y en donde recalan los cruceros y barcos turísticos. 

 

3. Flåm, es la única estación de tren que hay en el fiordo Sognefjord y una excursión muy popular. El tren de Flåm te lleva desde el final de Aurlandsfjord (un afluente del Sognefjord)  hasta la cumbre de las montañas y conecta con el tren de Bergen-Oslo en Myrdal. Durante el trayecto se pueden ver cataratas, brutales laderas y paisajes espectaculares.

Catarata en un punto panorámico del tren de Flåm

4. Glaciar de Jostedal, a unas 5 horas de Bergen , es uno de los glaciares accesibles más famosos. Estuvimos hablando con un noruego que conocía bien la zona y nos confirmó el sistemático retroceso del glaciar, señalándonos donde llegaba hasta hace pocos años. Impresiona la rapidez del retroceso. Se puede llegar a la base caminando unos 20 minutos desde el aparcamiento. Organizan rutas guiadas para caminar en su interior.

Glaciar Jostedal , Noruega

5. Vesterland en Sogndal, ofrece la opción de dormir en encantadoras cabañas de madera, en pleno bosque. Bien equipadas y tranquilas. Una forma diferente de hospedaje. Bien ubicadas para realizar excursiones por los fiordos.

6. Alesund, pequeña pero interesante ciudad al norte de Bergen, formada por siete islas. Pasear por el muelle, visitar algunos edificios Art Noveau y observarla desde lo alto subiendo al monte Aksla, son algunos de los atractivos de esta ciudad. 

Alesund, Noruega

Los Ferries noruegos resultan imprescindibles para escórrer este país. Las carreteras acaban de repente y el viaje continúa en ferry. Hay que dejarse sorprender y resulta divertido que, prácticamente,  al girar una curva te encuentres agua. Noruega cuenta con un sistema de transporte eficaz y los ferries es un claro ejemplo de ello. Los horarios de salida de los barcos varían según la temporada y el día. En verano son frecuentes y algunos navegan hasta bien entrada la noche. Resulta encantador entrar en el ferry, aparcar el coche, subir a la cubierta y disfrutar de la navegación a través del maravilloso paisaje del fiordo. Respiras, te oxigenas, descansas de la conducción por carreteras de curvas e incluso, si el día acompaña, tomas el sol.

Ferry transportando vehículos y pasajeros, navegando por el fiordo
Disfrutando de la navegación

Sistema de apertura en un ferry apunto de atracar

Los fiordos cortan profundamente el paisaje. Desde el ferry se pueden observar majestuosas montañas, bonitas cascadas y un agua que va del verde al azul, según la luz y hora del día. Navegar por los fiordos: un imprescindible en un viaje a Noruega.

Otra atracción es la carretera del Atlántico (Atlanterhavsveien), una increíble obra de ingeniería que discurre atravesando islas, penínsulas y fiordos y a muy pocos metros por encima del Atlántico. Ocho kilómetros de longitud y ocho puentes, uno de ellos, el puente de Storseisundet que realiza una curva espectacular. Hay quien opina que es el mejor viaje en carretera del mundo…

Puente de Storseisundet en la Carretera del Atlántico
Ciclista en la Carretera del Atlántico
Puesta de sol con el puente de Storseisundet

Y para finalizar este viaje, nada mejor que volver a Bergen para disfrutar de un paseo al atardecer. Es junio. Amanece alrededor de las 4 de la madrugada y se pone el sol pasadas las 23 horas. Es difícil ver una noche cerrada durante el verano. El día dura 19 horas: es el sol de medianoche en las latitudes del norte de Europa. Los atardeceres en Bergen son encantadores, paseando por el barrio de Bryggen y el puerto. 

Atardecer en Bergen: típicas casas de madera en el barrio de Bryggen

Foto del puerto de Bergen tomada a las 23h

Autor entrada: Bea

Bea
Soy Bea. Me encanta viajar y fotografiar. Viajo desde siempre y siempre que puedo . Conocer , experimentar y rodar por el mundo.

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