“California Road trip”: desde los Parques Nacionales hasta el Pacífico

CALIFORNIA ! Cuatro sílabas que evocan un mítico viaje. California es la esencia de la Costa Oeste americana.

Árboles que tocan el cielo, una de las mejores carreteras del mundo, la ciudad más mediterránea de USA y un sinfín de maravillosas sorpresas.

¡ Allá vamos !

La Pacific Coast Highway, a 94 kilómetros de Monterey

“¿Intentamos cumplir este año uno de nuestros sueños?”, le dije a G en una fría tarde de invierno. El chocolate con nata que degustaba en mi granja preferida, muy cerca de Las Ramblas, me activaba todos los sentidos. Hace diez años de aquella merienda. En agosto de aquel mismo año, cumplimos el sueño de viajar a California. Un viaje inolvidable. Un road trip de tres semanas que empieza y acaba en San Francisco. Nos llevará primero hacia el Este, visitando los Parques Nacionales de Yosemite NP y Sequoia NP.Después hacia el Sur, visitando HollywoodLos Ángeles y la Big Sur, ya de vuelta a San Francisco rodeando la espectacular costa californiana del Pacífico, la Pacific Coast Highway.

Costa en la Big Sur

La influencia española en estas tierras de California es innegable. Empezando por el nombre de esta gran ciudad: San Francisco, fundada por colonos españoles en el siglo XVIII. La fiebre del oro de finales del 1800, impulsó su crecimiento hasta ser devastada en 1906 por el terrible terremoto e incendio. La famosa Falla de San Andrés cruza el estado de California y forma el límite tectónico entre la placa Norteamericana y la placa del Pacífico. Aquí cuando la Tierra se “despierta”, hace daño. San Francisco es una de las ciudades más atractivas de EEUU. Una de las pocas en las que se puede caminar y el mar aporta una personalidad especial. Empezamos por el barrio de Chinatown, uno de los más importantes y auténtico fuera de China. Seguimos por Northbeach, considerado el barrio italiano  y llegamos hasta los escalones de Filbert Street que nos llevarán hasta uno de lo símbolos de la ciudad: la Coit Tower (de cemento y sin pintar) desde la que se divisa una fantástica panorámica de la ciudad. Bonito al atardecer. 

Panorámica de San Francisco con la Coit Tower al fondo
Cae el día en San Francisco mientras unos van y otros vienen

San Francisco es un buen lugar para alquilar una bicicleta y visitar con ella algunas partes de la ciudad. Se puede empezar el recorrido hacia el Alamo Square y ver las famosas Painted Ladies, las casas de estilo victoriano fotografiadas en postales y cualquier guía turística de la ciudad. Atravesamos el parque The Panhandle hacia el parque Goldengate Park, el más grande, que alberga un par de museos: el California Academy of Sciences, el más interesante que incluye un simulador de terremotos. El recorrido sigue hasta el Inspiration Point desde donde se divisa la Bahía de San Francisco y Alcatraz. Y llegamos a uno de los puentes más famosos del mundo: el Golden Gate, con su inconfundible color rojo-anaranjado. Construido en 1937 (mientras España libraba una Guerra Civil), mide casi tres km de largo y se puede cruzar en coche, caminando o en bicicleta. A diferencia del Brooklyn Bridge de New York, aquí los peatones y bicicletas discurren por el lateral y paralelos a los vehículos. Te sientes especial cuando cruzas este puente tantas veces fotografiado.

Skyline de San Francisco desde Sausalito
Navegando por la Bahía de San Francisco
Conduciendo hacia el Golden Gate
Peaje del Golden Gate Bridge, cuando se satura el tráfico se atraviesa gratis
Detalle del Golden Gate Bridge entre la niebla

En la Bahía de San Francisco

Al otro lado del Golden Gate está Sausalito, un encantador pueblo con galerías de arte, restaurantes y un ambiente bohemio. Desde aquí, las vistas del Golden Gate y la Bahia de San Francisco son preciosas. Este es un lugar ideal para hacer fotos. Hay mucho viento y hace frío a pesar de ser agosto. El ferry nos devuelve a la ciudad cuyo skyline nos acompaña durante el trayecto. ¡Magnífico San Francisco!. No te puedes perder el famosísimo Cable Car (el tranvía de la ciudad). En la esquina de Market St y Powell St se puede ver cómo giran el tranvía (un clásico). Viajar en estos tranvías por las angostas calles de San Francisco es una experiencia. Desde aquí nos dirigimos a otro clásico de la ciudad: Fisherman’s Wharf, un lugar ideal para comer con la familia o los amigos. Con un ambiente turístico, lleno de restaurantes, heladerías  y todo tipo de oferta hipercalórica.

El famoso tranvía de San Francisco en una de sus subidas por las empinadas calles de la ciudad

En los famosos “Piers” reposan los leones marinos, ajenos al ajetreo de su alrededor. Desde aquí hay varios ferries con diferentes itinerarios: visita a la prisión de Alcatraz (la más famosa del planeta, con Alcapone entre sus reclusos), o navegación por la bahía hasta alcanzar el Golden Gate. En el Fishermens Grotto dicen que se come la mejor Clam Chowder (sopa de almejas) cuyo recipiente no es un plato sino un pan cortado por la mitad. Se puede acabar el día en Ghirardelli Square, en una antigua fábrica de chocolate y degustar unas chocolatinas. 

Navegando por la Bahía de San Francisco con el skyline de la ciudad de fondo

Y en el último día en San Francisco se puede visitar el City Hall (Ayuntamiento), con una de las cúpulas más grandes del mundo y lugar en el que se celebran bodas (la más famosa de Marilyn Monroe y Joe Dimaggio). Hay novios y novias haciéndose fotos. En la calle Market St muy comercial y repleta de tiendas hay muchos homeless. Los vagamundos son un problema en San Francisco. Detrás de nuestro hotel hay un centro de acogida de homeless y la cola es tremenda. La mejor opción de alojamiento es la zona de Union Square, muy céntrica y comercial. Un buen lugar para comer es el Ferry Building Marketplace, lleno de puestos y restaurantes. El edificio fue restaurado en 2003 y hay mucha aglomeración. ¡No podía faltar en helado!, en humphryslocombe los hacen buenísimos. Para finalizar el día, una vuelta por el barrio de Castro, el barrio gay más famoso del mundo.

Golden Gate Bridge, San Francisco

¿Cuál fue el primer territorio protegido del mundo?

En 1864 el propio Abraham Lincoln firmó  el decreto que declaraba protegido el Valle de Yosemite, convirtiéndose en el primer Parque Nacional en 1890. Por tanto, un lugar especial que merece una profunda visita. Un precioso valle glaciar con escarpadas laderas, cataratas, animales salvajes y todo ello dominado por El Capitán, una mítica pared de granito con casi 1000 metros. Yosemite es el paraíso de los senderistas, ya que el parque cuenta con más de 1300 km de senderos. Y a la puesta de sol hay que acercarse al mirador Glacier Point, para embobarse con el Half Dome y los colores que van trasformando la piel de esta impresionante formación granítica. 

Half Dome desde Glacier Point en el Yosemite NP
Uno de los lugares en Yosemite en donde reposar de las diversas excursiones por el Parque Nacional
Impresionantes formaciones graníticas en Yosemite NP

La principal característica del Parque Nacional de Yosemite son sus impresionantes montañas rocosas de granito y la más conocida es El Capitán, el gran icono del parque y objeto de deseo de los escaladores profesionales, debido a su belleza y dificultad en ser escalada. En cuanto llegas al parque circulando por la carretera más concurrida, enseguida es visible con su imponente pared que preside el paisaje. Yosemite NP es inmenso, pero la mayoría se agrupa en Yosemite Valley , en donde se ubican El Capitán, Half Dome e innumerables cascadas. Este es uno de los Parques Nacionales más bonitos de EEUU.

El mítico Capitán en Yosemite NP, California
Yosemite National Park, California

Extasiarse frente a unos  gigantes

La Sequoia Gigante (Sequoiadendron giganteum) es el árbol más alto y longevo del mundo. Pueden superar los 100 metros de altura y su circunferencia de más de 30 metros sólo es abarcable con un grupo de varias personas. Son impresionantes. Admirables. El Squoia National Park tiene la mayor extensión de secuoyas del planeta y está a 200 km de su vecino Yosemite. El célebre General Sherman Tree es el ejemplar más grande de este parque. Pasear entre estos colosos es una experiencia fascinante. Te quedas extasiada mirándolas, estirando tu cabeza hasta atisbar su final que se pierde en el cielo. Pueden llegar a superar los  3000 años. Su grueso tronco es inmune al fuego y los insectos. Las termitas no afectan a las sequoyas. Para mí, conocerlas fue una de las mejores experiencias en este road trip por California

La inmensidad de las sequoyas abruma. Una experiencia inolvidable. 

Seguimos ruta en dirección sureste. En este punto, si hay suficientes días de viaje, se puede ir a visitar Las Vegas a 615 km desde el Sequoia NP y el Gran Cañón (en nuestro caso los visitamos incluyéndolos en otro road trip por el oeste americano). También te puedes acercar hasta el Death Valley NP, a unos 200 km de Los Ángeles. Este último no lo visitamos porque las elevadas temperaturas de verano lo desaconsejaron. Seguimos con el road trip por California, hacia Los Ángeles alternando ciudades y naturaleza, una combinación que intento mantener cuando programo un viaje. 

Típicas imágenes al más puro estilo americano en Los Ángeles
Frank Gehry diseñó el Walt Disney Concert Hall, en Los Ángeles Down Town
Rodeo Drive en Beverly Hills, con sus tiendas de lujo

La inmensidad de Los Ángeles 

Llegamos a la inmensa Los Ángeles, una ciudad con unas dimensiones impensables en Europa. Y lo pudimos comprobar conduciendo el coche de alquiler que nos acompañó durante todo el road trip: tardamos una hora y media en cruzar una calle de ¡10.000 números!. Los Ángeles no es una ciudad especialmente atractiva, pero me gustó conocerla. Aparte de los famosos rincones peliculeros como son el Paseo de la Fama en Hollywood Boulevard, el Dolby Theater que alberga cada año los Oscars o el mítico letrero de Hollywood (y al margen de toda esta parafernalia), lo que resultó más atractivo fueron las afueras de la ciudad en dirección al mar: Santa MónicaVenice Beach, a orillas del Pacífico. Playita, solecito y mucho ocio. Todo muy “California Style”.

Paseo de la Fama en Hollywood Boulevard, Los Ángeles
Coloridas casas en Santa Mónica
Surfing en las aguas de Santa Mónica
Restaurante típicamente americano para comer una buena hamburguesa

Aquí nos encontramos con el famoso parque de feria tan conocido gracias a las películas de Hollywood. Situado junto al muelle de Santa Mónica, Pacific Park es casi una visita obligada. El parque es un lugar ideal para pasar un buen rato de diversión, durante el día o por la noche. Allí se encuentra la noria de Santa Mónica, una de las más conocidas del mundo, con unas vistas de Los Ángeles y del Pacífico inmejorables. Un buen almuerzo en cualquiera de los restaurantes típicamente americanos con sus hamburguesas king size y acompañados por los monitores de televisión que retransmiten partidos de béisbol. Todo muy americano. Muy recomendable ir a visitar el muelle de Santa Mónica antes del anochecer para ver la puesta de sol, el momento más bonito del día. Cuando llega la noche, desde el muelle, la noria del Pacific Park abre sus luces y toda la ciudad se ilumina. ¡Un momento mágico!

También a las afueras de Los Ángeles hay una visita muy famosa: Beverly Hills y Bel Air, los barrios de los ricos con mansiones millonarias. La mayor parte de las construcciones no se ven debido a los densos jardines y muros que las rodean. Te venden (al menos vendían) un mapa con la localización de cada mansión y sus propietarios. Es más peliculero que otra cosa. 

Una de las playas en la Pacific Coast Highway

La Pacific Coast Highway bordeando la costa de California

Es momento de volver a la naturaleza y nuestro road trip sigue hacia el norte de California y lo hacemos bordeando el mar, en una de las rutas más bonitas del mundo: la Pacific Coast Highway (PCH) o Highway 1, que transcurre junto al Pacífico y por la costa californiana. Sorprendentemente, a pesar de ser verano, el tiempo fresco no invita a bañarte, por lo que no pisaremos la playa en todo el recorrido. Da igual, el paisaje es bonito, salpicado de bosques, playas y enormes leones marinos.

Esta es una ruta preciosa que te devuelve desde Los Ángeles a San Francisco, visitando localidades costeras con mucho sabor y hasta una mansión de un excéntrico millonario. Es recomendable dedicar, al menos dos días a este magnífico recorrido de aproximadamente unos 725 kilómetros.

Santa Bárbara en la BIG SUR
Playa de Santa Bárbara en Big Sur

El primer punto de la ruta es Santa Bárbara, situada a unos 140 kilómetros de distancia de Los Ángeles, en una costa conocida por su microclima excepcional y promocionada como la “Riviera Americana”. Es un buen lugar para disfrutar de sus paseos, playas y rincones. Aquí se empieza a saborear el Big Sur. En Santa Bárbara desayuné los mejores pankakes con chocolate y nata que he comido en mi vida. Todavía los recuerdo…

Patio de una de las misiones que se conservan en Big Sur

San Luis Obispo, un posible punto intermedio para pernoctar.  Sede del condado homónimo, San Luis Obispo es una ciudad de tamaño intermedio con todos los servicios y variedad de alojamiento para elegir. El Castillo Hearst, una excentricidad del millonario americano de turno. Se trata de un edificio catalogado como histórico por el estado de California, quien lo administra. Fue la mansión del magnate de la prensa William Randolph Hearst, (cuya hija Patricia Hearst fue secuestrada en uno de los secuestros más recordados de la historia). Sobre una colina que da al Pacífico la espectacular  mansión o Castillo Hearst cuenta con más de 50 habitaciones, 60 baños, 19 salones, piscinas cubiertas, jardines, un cine, un aeródromo, y en su momento, el que fuera considerado ser el zoológico privado más grande del mundo. Su dueño murió antes de que la mansión fuera terminada, en el año 1951. Fue donado por los herederos al estado de California.

Road trip por la Costa de California

Después de esta peliculera historia al más puro estilo americano, seguimos recorrido por la Pacific Coast Highway, con unos paisajes preciosos. Y llegamos a uno de los puntos más bonito y fotografiado de este recorrido por el Big Sur: el Bixby Creek Bridge, a unos 190 kilómetros al sur de San Francisco y a escasos 20 kilómetros del pintoresco pueblo de Carmel. El puente fue inaugurado en el año 1932 y todavía hoy sorprende por sus dimensiones y entorno paisajístico, además de la proeza de ingeniería realizada en los años 30.

Bixby Creek Bridge, uno de los puntos más famosos de la Highway 1

Avanzando por la Pacific Coast Highway y en apenas media hora en coche, llegamos a la Bahía de Monterey, otro de los lugares estrella de la ruta. Carmel by the Sea , situado muy cerca de Monterey, es un pueblo coqueto y encantador con galerías de arte y ambiente bohemio fundado por artistas y residencia de muchos de ellos. El actor Clint Eastwood fue alcalde de la localidad y sigue residiendo allí. La Bahía de Monterey es famosa por sus leones marinos, que se concentran en parajes rocosos junto al mar. En la atractiva Monterey a 200 km de San Francisco, es agradable pasear por el antiguo muelle, el Old Fisherma’s Wharf, entre restaurantes, puestos de souvenires y observar a los leones marinos y focas retozando entre las rocas. La atracción principal de Monterey es su acuario, el Monterey Bay Aquarium, dicen que uno de los mejores del mundo. No tuve tiempo de visitarlo.

Carmel by the Sea , uno de los pueblos más bonitos de la ruta
En cualquiera de las paradas se disfruta de unos magníficos paisajes
Focas en Monterey
Old Fisherman’s Wharf en la bahía de Monterey
Leones marinos retozan en la arena de las playas de la Pacific Coast Highway

Ya de vuelta a San Francisco, te convences de que hacer un road trip es la mejor manera de conocer California y ciertamente la Highway 1, con sus preciosos 398 kilómetros entre Santa Bárbara y Monterey, es una de las carreteras con más encanto y bonitas, al menos de EEUU. 

Autor entrada: Bea

Bea
Soy Bea. Me encanta viajar y fotografiar. Viajo desde siempre y siempre que puedo . Conocer , experimentar y rodar por el mundo.

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