Todo en Gaudí es curioso y sorprendente. Una de sus curiosidades cuenta que, para calcular los arcos imposibles de la futura Sagrada Familia, colgaba saquitos de perdigones y cuerdas boca abajo en su taller. Después colocaba un espejo debajo y descubría, reflejada, la estructura perfecta. Era una arquitectura nacida al revés, como si antes de levantar edificios...
