Todo el mundo sabe lo que se siente al estar dentro de Manhattan, pero pocos experimentan el privilegio de contemplarla desde fuera. A solo una parada de tren desde Manhattan, existe una pequeña ciudad transitable a pie que parece sacada de una película de los años cincuenta, pero con una energía joven y vibrante. Se llama Hoboken. Si buscas huir de las masas de turistas, descubrir rincones con historia y disfrutar de una panorámica de Nueva York que te dejará sin aliento, guarda este artículo. Hoy te cuento cómo exprimir al máximo un día en el secreto mejor guardado del otro lado del río Hudson: Hoboken, la mejor panorámica de Nueva York.
Contenido
Disfrutar de Manhattan desde “el otro lado”

¿Cuántas veces has mirado el skyline de Manhattan desde uno de sus magníficos rascacielos una terraza o la ventanilla de un taxi? Nueva York nos tiene acostumbrados a mirar siempre hacia arriba, perdiéndonos entre edificios que arañan las nubes. Pero, ¿y si te dijera que para ver la mejor versión de la Gran Manzana hay que dar un paso atrás y cruzar el río? Al otro lado del Hudson, donde las calles cambian el asfalto por el adoquín y el ritmo frenético se convierte en un paseo relajado, se encuentra Hoboken. Un refugio con sabor a barrio, aroma a café italiano y las vistas más espectaculares (y fotogénicas) de la ciudad que nunca duerme. Prepárate para descubrir el secreto mejor guardado de Nueva Jersey a solo diez minutos en tren.

Si estás planeando un viaje a Nueva York, lo más probable es que tu mapa esté lleno de chinchetas en Brooklyn, Manhattan o Queens. Pero hoy quiero proponerte un plan diferente. Imagina escapar por unas horas del rugido del metro neoyorquino, comprar un cannoli recién hecho en una pastelería legendaria, caminar por calles rodeadas de casas de ladrillo marrón (brownstones) y sentarte en un banco frente al río a ver cómo el sol se esconde tras el Empire State, completamente en paz. Eso es Hoboken. La cuna de Frank Sinatra es mucho más que una ciudad vecina; es el respiro perfecto en tu itinerario y el lugar donde vas a hacer las mejores fotos de tu viaje. ¿Cruzamos el Hudson?

El paseo marítimo (Pier A Park y Pier C Park), es el plato fuerte. Estos parques sobre el río Hudson ofrecen césped verde para relajarse y las mejores fotos de los rascacielos de Nueva York.
El río Hudson
El majestuoso e histórico cuerpo de agua que separa la isla de Manhattan (Nueva York) de la costa de Nueva Jersey donde se encuentra Hoboken. Su tramo final que fluye justo frente a ti, mientras miras hacia la Gran Manzana, se conoce como el North River, llamado así por los colonos holandeses en el siglo XVII para diferenciarlo del río Deelaware (South River).

El río Hudson es una de las vías fluviales más icónicas y con mayor carga histórica de EEUU. Aunque se le asocia inmediatamente con Nueva York, su recorrido va más allá de los rascacielos de Manhattan. Nace en los montes Adirondack, al norte del estado de NY en un pequeño lago glacial llamado Lake Tear of the Clouds. Fluye durante más de 500 kilómetros hacia el sur hasta vaciarse en el Oceano Atlántico, justo en la bahía de Nueva York separando la ciudad (Manhattan y el Bronx) del estado de Nueva Jersey, en donde se ubica Hoboken.

En realidad, la parte sur del Hudson no funciona exactamente como un río, sino como un estuario. Debido a que su cauce es muy profundo y se encuentra al nivel del mar, las mareas del Atlántico empujan el agua salada río arriba. En enero de 2009, el río se convirtió en noticia mundial cuando el comandante Sully acuatizó de emergencia un avión de US Airways con 155 personas a bordo tras perder los motores al chocar con aves. Todos sobrevivieron. ¡Ah! y ¿sabes de dónde proviene su nombre? Un navegante inglés llamado Henry Hudson, exploró el río en 1609 bajo la bandera holandesa, abriendo paso a la colonización de la región.

En su desembocadura, justo antes de que sus aguas se abran al Océano Atlántico se encuentra uno de los monumentos míticos americanos, la Estatua de la Libertad.
¿Cómo llegar a Hoboken?
Pues no necesitas pensar mucho ni perder el tiempo consultando Google Maps. Yo te lo explico. Lo primero, es conveniente que organices tu escapada para estar en Hoboken coincidiendo con la puesta de sol. Nosotros llegamos por la tarde, unas horas antes para disfrutar con calma y sin prisas de todo lo que te ofrece. Recomiendo realizar el trayecto de ida desde Manhattan en tren y la vuelta en ferry, lo que te permitirá alejarte de Hoboken y paulatinamente irte acercando a Manhattan mientras te acompaña la puesta de sol. Serán unos instantes inolvidables.

Sin embargo, empecemos por la ida. Para ir desde Manhattan hasta Hoboken, la forma más rápida y común es utilizando el sistema de trenes subterráneos PATH (Port Authority Trans Hudson). El servicio funciona 24 horas. Según en qué parte de Manhattan te encuentres, tienes dos rutas principales:
- Desde el MIDTOWN (33rd Street): puedes tomar la linea PATH que va directamente de 33rd St. a Hoboken. Antes de cruzar el río tienes varias paradas intermedias.
- Desde LOWER MANHATTAN (World Trade Center): si tomas el tren que va directo a Hoboken llegarás enseguida. Nosotros elegimos esta opción.
Recuerda que New Yersey es un estado completamente diferente al de Nueva York. Así que en cuando sales del PATH, has cambiado de estado. Sin embargo, para el PATH puedes usar la misma tarjeta física MetroCard o pagar directamente en el torniquete con tu teléfono o tarjeta bancaria. Nada más salir de la estación estarás cerca del paseo marítimo. Camina hacia el norte por la calle Sinatra Drive y en menos de 5 minutos a pie llegarás al Hudson River Waterfront Walkway, un sendero peatonal pavimentado e ideal para pasear.
¿Cómo volver a Manhattan?
Después de haber disfrutado en Hoboken de la mejor panorámica de Nueva York, cambia el ferry por el tren. Será la mejor decisión después de unas horas memorables. Llegarás justo al lado de los Hudson Yards y para ello debes utilizar el servicio de la compañía NY Waterway. Si has caminado por el paseo marítimo disfrutando de las vistas hacia el norte, la mejor opción es tomar el barco en la terminal Hoboken 14th Street. El trayecto en ferry desde aquí es directo cruzando el río Hudson y tarda tan solo 8 minutos. Ofrece salidas muy frecuentes y puedes comprar el ticket al embarcar.

La travesía no es solo un viaje de transporte público, sino un espectacular recorrido visual y sensorial que te permite redescubrir la inmensidad de Nueva York desde una perspectiva completamente diferente. Recomiendo hacer este trayecto al final del día y tendrás la misma suerte que nosotros: el ferry iba prácticamente vacío. Salir del ambiente residencial de Hoboken, cruzar el río en la puesta de sol y ver como se iluminan los rascacielos del Hudson Yards skyline. Desembarcar directamente bajo las luces de Manhattan, es una experiencia puramente neoyorquina que recordar en el viaje.


Imprescindible para los foodies
Esta es la parada obligatoria de la que te hablé al principio y que no puede faltar. Si visitas Hoboken no puedes perderte la pastelería Carlo’s Bakery. Cualquier fan de la televisión americana reconocerá este nombre. Es la pastelería original de Buddy Valastro del programa Cake Boss. Aunque suele haber fila, vale la pena entrar a por un cannoli o una de sus famosas colas de langosta (lobster tails). Fundada en 1910 y llevada a la cima por una familia que demostró que el trabajo duro y el amor por lo que haces, pueden endulzar el mundo. La encontrarás en la esquina en el 95 de Washington St. la arteria principal de Hoboken. Cada postre que sale de sus hornos lleva consigo más de un siglo de perfeccionamiento y orgullo.

Para los nostálgicos de Frank Sinatra
Pocos saben que Hoboken vio nacer a “La Voz” en 1915, sin duda el ciudadano más ilustre de la ciudad. Sinatra nació, se crió y dio sus primeros pasos musicales en estas calles antes de conquistar Manhattan, Las Vegas y el mundo entero. Aunque su canción más famosa sea un himno a Nueva York, su corazón siempre perteneció a Hoboken en Nueva Yersey. Sin embargo, corría por sus venas sangre italiana, hijo de emigrantes italianos. Puedes visitar los siguientes puntos dedicados al cantante:
- La estatua de bronce (Sinatra Park), justo a la orilla del río Hudson.
- Su casa natal (415 Monroe Street), el edificio original ya no existe pero el lugar sigue siendo un punto de peregrinación.
- Museo de Historia de Hoboken (1301 Hudson Street), con recuerdos dedicados a la juventud del cantante.

Ahora ya conoces uno de los secretos mejor guardados para disfrutar de un magnífico skyline de Nueva York. No dejes de cruzar a Nueva Yersey en tu próximo viaje y dedica algunas horas a Hoboken, lo recordarás para siempre. See you in NYC!

Otros artículos de NY en este blog
Si eres un fan New Yorker como yo, a continuación encontrarás otros artículos de este destino tan mítico que siempre se reinventa.
Nueva York, cuatro viajes a la Gran Manzana
25 momentos mágicos en Nueva York
Los cinco rascacielos más famosos de Nueva York
Torres Gemelas: ayer, hoy y mañana
Bushwick : el lienzo urbano de Brooklyn
5 lugares que ver en Hudson Yards
Las Torres Gemelas: ayer, hoy y mañana







Deja un comentario