Timkat en Lalibela

Timkat en Lalibela: historia, significado y tradición en Etiopía

Estar en este rincón de Etiopía es como participar en escenas extraídas de la Biblia. El momento más sagrado del calendario de la iglesia ortodoxa etíope es el Timkat que conmemora el bautismo de Jesús en el río Jordán. La festividad se celebra el 19 de enero, sin embargo el día anterior los tabots de todas las iglesias se llevan en procesión y se trasladan para su consagración. Una multitud de creyentes y peregrinos participan con devoción en esta inmutable tradición. Algo distinto a lo que puedas haber visto o imaginar es el Timkat en Lalibela, porque la iglesia etíope se aferra a ritos muy antiguos para salvaguardar su identidad.   

Timkat en Lalibela

Lalibela: la Jerusalén de África

Esta remota localidad en el norte de Etiopía, es considerada un lugar sagrado comparable a Jerusalén por varias razones históricas y espirituales. Lalibela es famosa por sus 11 iglesias monolíticas talladas directamente en la roca viva en los siglos XII y XIII. No fueron construidas en bloques… ¡están literalmente esculpidas hacia abajo en la roca vaciada! 

Timkat en Lalibela
Bete Giyorgis, Iglesia de San Jorge. Lalibela

Cuando Jerusalén cayó bajo dominio musulmán en el siglo XII, los peregrinos cristianos etíopes tenían dificultades para viajar allí. Fue entonces cuando el rey Lalibela impulsó este lugar como una alternativa y se convirtió en un centro de peregrinación cristiana en África. Por ello se la llama “Nueva Jerusalén”. El paisaje religioso de Lalibela imita Tierra Santa:

  • Hay un “río Jordán” simbólico
  • Caminos de peregrinación
  • Espacios que representan escenas bíblicas
  • Todo está pensado como un mapa sagrado

Durante festivales como el Timkat, Lalibela se llena de miles de fieles vestidos de blanco. Es un lugar vivo, no sólo histórico: oración, cantos, procesiones y espiritualidad intensa. Por eso “Jerusalén de África” no es sólo un apodo turístico, sino que Lalibela es para millones de cristianos etíopes un lugar de fe, un santuario nacional y una Jerusalén africana real

Timbak en Lalibela
La autora bendecida por un sacerdote etíope

Ketera, la víspera a la Epifanía

Es casi medianoche en Lalibela y hoy es dieciocho de enero. Los peregrinos llegados para la celebración de la Epifanía etíope o Timkat, han instalado sus campamentos y celebran la víspera (Ketera) con cantos y bailes tradicionales bajo los inmensos árboles diseminados por la zona. Me introduzco en el jolgorio y sorteo algunos turistas y fotógrafos occidentales. Pocos, puesto que el número de turistas en Lalibela descendió notablemente tras la pandemia. Sobre el descampado, una gran mancha blanca se agita por doquier. Se trata de la suma de túnicas, chales y velos de una muchedumbre que reza, canta, baila, grita y bate las palmas al son de los tambores. 

 En un extremo de la explanada se ha instalado una gran tienda de campaña para acoger a los Tabots de las iglesias de Lalibela, las sagradas réplicas de las Tablas de la Ley, sobre las que se escribieron los Diez mandamientos. Bajo la gran tienda de lona, reciben reverencias hasta mañana, el gran día de la Epifanía. La mayoría de peregrinos duermen sobre el suelo, acurrucados de tal manera que debes tener cuidado en no pisarlos. Un viejo devoto sostiene su vela de cera mientras reza. Otros leen su libro sagrado y la mayoría siguen cantando y rezando. Me embarga un golpe emocional lento y profundo. La oscuridad, las velas, los cantos graves y repetitivos… todo ocurre sin prisas. Solemnidad viva.     


Al principio siento confusión y desconcierto, pero luego aparece una especie de rendición: dejar entender y empezar a sentir. Siento una sensación de pequeñez en esta mezcla de fe colectiva, sonidos, noche, piedra antigua y cuerpos juntos rezando. En realidad, no es momento de hacer  fotos. Sólo hago alguna discretamente para guardar este instante único en mi memoria. Porque aunque no compartes la fe, te sientes parte de algo. La gente te hace espacio, incluso te sonríe o te señala para sentarte. La espiritualidad se vuelve hospitalidad. 

Guardaré esta noche en mi memoria el resto de mi vida.

Timkat en Lalibela
Un peregrino reza en la víspera de la Epifanía

Previo a esta noche tan especial, durante el día, los sacerdotes sacan los tabots en procesiones  llenas de color, música y fiesta. Son trasladados desde las iglesias excavadas en la roca de Lalibela, únicas en el mundo y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Cada iglesia ortodoxa etíope conserva uno en su lugar sagrado, y solo se muestran en público dos veces al año: en Timkat y en la fiesta anual de cada iglesia.

Timkat en Lalibela
Procesión de los Tabots

Luciendo túnicas de brocado y bajo la sombra de sus parasoles, los sacerdotes etíopes forman un colorido y multitudinario cortejo. Lalibela se llena de peregrinos, música, cánticos sagrados creando una atmósfera de profunda fe y tradición que transforma la ciudad. Cada tabot está envuelto en ricas telas de brocados y seda, y no se muestran directamente al público. Los sacerdotes llevan los tabots sobre sus cabezas, protegidos por grandes paraguas ceremoniales de colores, símbolo de la esfera celestial. 

Timkat en lalibelaLa procesión avanza entre cánticos litúrgicos, los sonidos de tambores, campanas, trompetas, y el ritmo profundo del ritual. Fieles vestidos tradicionalmente -la mayoría de blanco, señal de pureza- acompañan el paso con devoción y respeto. Para los fieles, la procesión representa que Cristo se acerca al pueblo, y que la iglesia “camina” junto a los creuente hacia la renovacion espiritual que tendrá lugar al día siguiente.

Timkat en Lalibela
Sacerdotes en la procesion de los tabots

En definitiva, la procesión del 18 de enero en Lalibela, es una experiencia llena de tradición, fe y color, que combina el respeto más profundo por lo sagrado con la alegría comunitaria de uno de los festivales cristianos más antiguos del mundo

Amanece en Lalibela, hoy es 19 de enero

La larga vigilia religiosa custodiando los tabots toca a su fin y empieza a amanecer en Lalibela. Hoy es el día solemne: se conmemora el bautismo de Jesús en el río Jordán. Las velas que iluminaban la noche se han apagado y los peregrinos siguen cantando. Se preparan para el día grande. La palabra Timkat viene del verbo ge’ez amhárico que significa: “bautismo” o “inmersión”

Timkat en Lalibela
Amanece en Lalibela el 19 de enero

Timkat en LalibelaTimkat en LalibelaEl momento más impresionante y emocionante de todo el Timkat está a punto de empezar. Si el día 18 es la vigilia y la salida solemne de los tabots, el 19 es la explosión espiritual y festiva. Mientras sacerdotes, diáconos y miles de fieles rodean el lugar donde pasaron la noche los tabots, cerca se empieza a preparar el estanque con las aguas sagradas protagonistas del bautizo masivo que tendrá lugar en unas horas. A los turistas nos acomodan en unas gradas desde las que podremos seguir toda la ceremonia que durará varias horas. Todo el desorden se convierte en un solemne y vibrante ambiente: Lalibela entera parece un templo al aire libre

Timkat en Lalibela
Celebración del Timkat, Lalibela

Timkat en LalibelaBendición del agua y bautismo colectivo

El estanque en forma de cruz azul, preside la ceremonia. Las autoridades eclesiásticas rezan y hablan a los feligreses. El bautizo del Timkat es un rito muy solemne dirigido por los rangos más altos de la Iglesia Ortodoxa Etíope. El obispo, el Abuna, la máxima autoridad religiosa preside las oraciones imparte las bendiciones importantes y representa la continuidad apostólica de la Iglesia. Los sacerdotes principales (Kes) son los responsables directos del ritual: recitan las liturgias, preparan el espacio sagrado y acompañan al obispo en la bendición del agua. 

Timkat en LalibelaTimkat en LalibelaLos diáconos aportan ritmo y movimiento. En Lalibela suelen ser muchos y van vestidos con túnicas blancas. Se encargan de cantar himnos antiguos, tocar instrumentos litúrgicos y asistir a los sacerdotes durante el rito. Se les identifica porque suelen ser jóvenes, llevan cruces en la mano y largas túnicas blancas con capas superpuestas durante el Timkat

Timkat en LalibelaTimkat en LalibelaAhora sí. Llega el momento clave. El Abuna junto a los sacerdotes principales de la comunidad, bajan de su púlpito hasta situarse junto al estanque. Como ya he comentado, la ceremonia representa el bautismo de Jesús en el río Jordán, y por ello el agua se convierte en símbolo de renovación espiritual. Se crea un silencio enorme a pesar de las miles de personas que asisten a la ceremonia. Se acercan al borde el estanque y levantan una gran cruz ceremonial recitando las oraciones de consagración. A continuación se realiza el gesto sagrado: tocar el agua con la cruz. Este acto simboliza la santificación del río Jordán. Lo realizan cuatro veces , en cada uno de los lados de la cruz. El agua se convierte en “bautismal”.

Timkat en Lalibela
Bendición del agua en la ceremonia principal del Timkat

Por último, llegamos al objetivo final de la Epifanía etíope: al abuna le entregan una manguera y empieza a rociar a a los asistentes. Es el bautizo colectivo. Muchos se mojan completamente como renovación espiritual. Otros se inclinan para recibirla. La multitud se agolpa alrededor de la manguera para obtener su purificación, es la bendición colectiva para todo el año.

Timkat en Lalibela
Bautismo colectivo en el Timkat, Lalibela

Finalmente, una vez bautizados, abandonamos el recinto envueltos en una multitud blanca que avanza de vuelta al centro de la ciudad. Muchos viajeros dicen que es una de las ceremonias más intensas del mundo cristiano. Estoy de acuerdo. 

La iglesia de San Jorge: el corazón de Lalibela

Si hay un lugar donde la vuelta de los tabots se vive de forma impresionante, es justamente en Bete Giyorgis, la iglesia más famosa de Lalibela. Está excavada completamente en la roca y tiene una forma de cruz perfecta. Se encuentra en un foso profundo, como escondida en la tierra y fue construida de arriba a abajo. Durante el Timkat parece literalmente que la ceremonia ocurre entre el cielo y el abismo

Timkat en Lalibela
Iglesia de San Jorge

Cada iglesia tiene su tabot pero el de San Jorge es especialmente el más venerado. Se trata de uno de los santos más queridos de Etiopía y la iglesia es considerada un lugar de protección espiritual. Muchos peregrinos viajan solo para ver regresar este tabot y es tan sagrado que nadie puede verlo directamente y siempre está cubierto con ricas telas bordadas y solo los sacerdotes pueden cargarlos.

Nos trasladamos, pues, a la iglesia de San Jorge ubicada a las afueras de Lalibela. La procesión llega con los palos en alto, cánticos y gritos a los que ya nos tienen acostumbrados. Todo suena como si la montaña estuviera cantando. Para entrar en San Jorge, hay que bajar al foso y la muchedumbre lo hace como una exhalación. El tabot, como siempre, transportado por un sacerdote, desciende por la pendiente y antes de que pase, unos muchachos van desenrollando una alfombra desteñida, roñosa y vieja que manejan con habilidad. Las ululaciones festivas de las mujeres y los himnos que cantan los fieles acompañan al “Arca” que vuelve al corazón de la tierra.

Timbak en LalibelaAlgunos esperan en la parte superior y otros bajan hasta el foso. Todo en un ambiente festivo y de enorme emoción espiritual. Cuando el tabot entra de nuevo en la iglesia, la multitud se va calmando y los cantos se vuelven más solemnes. Comienza la parte más sagrada, la liturgia eucarística. El tabot se coloca otra vez en el sanctasanctórum porque representa la presencia divina. Cuando todos los tabots han vuelto a sus respectivas iglesias, finaliza el Timkat.

Consejos para asistir al Timkat en Lalibela

Asistir al Timkat en Lalibela es una de esas experiencias que se te quedarán grabadas para siempre. Aquí van algunos consejos útiles para que lo disfrutes al máximo:

  • Hay que ir con tiempo: es una celebración multitudinaria. Durante el 18 y 19 de enero Lalibela se llena de peregrinos y viajeros, así que reserva alojamiento con mucha antelación y llega, al menos, un par de días antes para visitar las iglesias.
  • Prepárate para el frío nocturno: Lalibela está a 2.500 m de altitud y en enero puede hacer frío especialmente de madrugada. Para disfrutar del Ketera es conveniente ir abrigado.
  • Viste con respeto: se trata de una celebración religiosa que implica usar ropa discreta y vestir de blanco. Puedes comprar alguno de los bonitos pañuelos de algodón que te envuelven y ayudan a integrarte.

Timkat en Lalibela

  • Madruga muchísimo: Uno de los momentos más impresionantes ocurren antes del amanecer. Si no madrugas te lo perderás. 
  • Ser respetuosos con las fotografías: la gente es amable pero se trata de un evento sagrado. Pregunta con una sonrisa antes de retratar.
  • Respeta el ambiente espiritual: mantén silencio en los momentos clave, sigue el flujo de la multitud y observa antes de actuar.
  • Considera un guía local: podrá explicarte símbolos, cantos tradiciones y el significado del ritual. Te ayudará a moverte entre las iglesias sin perderte.

Timkat en LalibelaY lo más importante: déjate emocionar. El Timkat es para sentirlo. Una experiencia única.

Gracias a @paconadal por liderar este viaje e impregnarnos de su experiencia viajera. A la agencia @azulmarino por la logística y organización. Y a este maravilloso grupo viajero que han sido los mejores compañeros en Etiopía. Por último, gracias a mi amiga Chus por pensar en mí para compartir este viaje inolvidable.  

Beatriz Lagos

Hola, soy Bea.

Me encanta viajar y fotografiar. Viajo desde siempre y siempre que puedo . Viajar es la mejor inversión en vida. Conocer, emocionarme y aprender viajando por el mundo. Mis experiencias viajeras las relato y comparto en este blog. ¡Felices viajes!

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