Cadaqués, un viaje por los paraísos de Salvador Dalí

Mi abuelo materno, Carlos, nació 14 años antes y en el mismo lugar que Salvador Dalí. Cuando le preguntabas por el pintor de Figueres, al que conoció personalmente, contestaba: “Aquest està sonat”, una frase muy catalana cuando quieres decir que alguien está loco, chiflado. Así veían al genio sus vecinos y contemporáneos. Pero los lugares en el mundo que eligió Dalí para vivir, no manifestaban precisamente locura, sino todo lo contrario. Por ejemplo, Portlligat en Cadaqués.

Panorámica de Cadaqués, Costa Brava

“En este lugar privilegiado lo real y lo sublime casi se tocan. Mi paraíso místico comienza en los llanos del Ampurdán y encuentra su plenitud en la bahía de Cadaqués. Este país es mi inspiración permanente” (Salvador Dalí)

Sus queridos paisajes se concentran en la provincia de Girona, en el llamado triángulo daliniano, compuesto por Figueres, Portlligat (Cadaqués) y Púbol (en donde reposa su musa Gala). Para entender y sentir la obra de Dalí, es visita obligada el Teatro-Museo Dalí de Figueres, su particular mundo surrealista, con una extensa colección de pinturas y cuadros que conviven junto a elementos muy dalinianos, como los huevos de la fachada o el sofá-labio de Mae West. A unos 40 kilómetros en dirección al mar llegamos al segundo paraíso del pintor: la casa Dalí de Portlligat, ubicada en una pequeña y tranquila bahía resguardada del Mediterráneo, muy cerca del pueblo de Cadaqués.

Vista de la Casa Museo de Salvador Dalí en Portlligat

En su casa de Portlligat, originalmente unas barracas de pescadores y hoy una bonita casa blanca junto al mar,  Dalí vivió el amor con su amada Gala y fue convertida en casa-museo abierta al público desde 1997.

“Soy inseparable de este cielo, de este mar, de estas rocas, estoy ligado para siempre a Portlligat” (Salvador Dalí)

Visitar Portlligat en invierno es empaparte de Dalí, sin turistas y rodeado de las aguas y rocas que pintó en sus cuadros. Algunas barcas reposan en la pequeña cala frente a la Casa-museo Dalí. Una de ellas se balancea en acompasado movimiento, flotando en el agua entre los reflejos de los invernales rayos de sol del atardecer. Una delicia. Dalí vivió en este lugar desde 1930 hasta la muerte de su esposa Gala en 1982. Por aquí pasaron personajes insignes como Federico García Lorca, Picasso o Walt Disney.

Puesta de sol invernal en Portlligat. Al fondo la isla de Portlligat
Una reproducción de un cuadro de Dalí, frente al mismo lugar en el que fue pintado
En invierno las barcas reposan en la cala de Portlligat

Una pequeña isla de escaso medio kilómetro de longitud, es uno de los elementos característicos de Portlligat. Deshabitada y con la típica vegetación de la zona, protege la bahía. Cuando sopla fuerte la tramuntana, todas las barreras físicas son útiles. El núcleo de Portlligat está adscrito al municipio de Cadaqués y a escasos minutos en coche se llega a éste, uno de los pueblos más bonitos de la Costa Brava

La vista más popular de Cadaqués, presidida por la Iglesia de Santa María, construida en el siglo XVII gracias al dinero de los pescadores locales
Rincón del precioso pueblo de Cadaqués

Cadaqués hace tiempo que está de moda. En verano no cabe un alfiler y la población se multiplica por diez. Los  13 kilómetros de sinuosa carretera para acceder hasta aquí, es inevitable. Cadaqués estuvo aislado hasta el siglo XIX por vía terrestre y era como vivir en una isla, puesto que sólo se podía acceder por mar. Éste es un enclave privilegiado dentro del Parque Natural del Cap de Creus . Cadaqués es el primer punto de la península en recibir los rayos del sol. Dicen que Salvador Dalí, en su casa de Portlligat, se hizo construir un juegos de espejos, para que el sol entrara en su habitación cada mañana a darle los buenos días. El verano ya se fue con las chanclas, bronceados y playas repletas dejando paso al otoño, mucho más tranquilo y sosegado. Pero es en invierno cuando intento acercarme a este rincón de la Costa Brava. Cierto es que, hace años, la Costa Brava estaba completamente vacía fuera de temporada y hasta costaba encontrar algún restaurante abierto para comer u hotel para pernoctar. 

Vista de una de las playas de Cadaqués vacía en invierno

Hace años era impensable degustar un arroz en una terraza de un restaurante frente al mar, en pleno mes de diciembre 

Lo que era impensable hace unos años, ahora es posible: comer un buen arroz en la terraza de un restaurante frente al mar, en pleno mes de diciembre. ¿Efectos del calentamiento global?. Después de un buen almuerzo, apetece un paseo por el casco antiguo.

Rótulo de carretera antiguo que se mantiene a la entrada del pueblo

Ascendiendo por las callejuelas empedradas (el carrer del Call es una buena opción) con el olor a mar impregnado en las paredes de las blancas casas, se llega hasta la Iglesia de Santa María. Estamos en la zona más alta del pueblo y desde aquí la vista es preciosa. Está anocheciendo (en invierno el día es corto) y toca bajar de nuevo hasta el mar.

Callejuelas nocturnas en invierno, Cadaqués

A pesar de su aislamiento, Cadaqués atrajo a numerosos artistas: Picasso, Lorca, Buñuel, Josep Plá, Matisse, Magritte. Por ello Dalí pudo relacionarse con personajes relevantes de la época, desde su refugio de Portlligat. De regreso al paseo marítimo, ya de noche y prácticamente vacío, se oyen las olas del mar. Un sonido que me encanta. Las luces del Casino de Cadaqués, uno de los edificios más notables y céntricos del pueblo, iluminan la calle. Es uno de los lugares más concurridos durante todo el año y alberga la Societat de l’Amistat. En su bar de toda la vida, se reúnen los lugareños a jugar al dominó, charlar o tomar un café o un vino. Mañana visitaremos el Cap de Creus, un excelente remate de este viaje por los paraísos de Salvador Dalí.

Vista nocturna del Casino de Cadaqués, uno de los lugares emblemáticos

El Cap de Creus es el punto más oriental de la península ibérica. Aquí los Pirineos se funden con el mar. Este promontorio abrupto y rocoso a escasos 20 minutos en coche desde el centro de Cadaqués, es una visita más que obligada de esta zona. El paraje que lo rodea fue declarado Parque Natural en 1998. En su extremo está situado el Far de Cap de Creus a 87 metros de altura sobre el acantilado y a 500 metros del mar.  Se trata del faro más oriental de la península ibérica y el más antiguo de Cataluña (opera desde 1853). Se ha utilizado como escenario en varias películas como en “La luz del fin del mundo” basada en una novela de Julio Verne. Un poco tienes esa sensación, a medida que avanzas por la estrecha carretera hacia el Cap de Creus, pareces dirigirte al fin del mundo… Vegetación baja, casi siempre viento y el cielo, son tus acompañantes. 

Vista del Cabo de Creus, el punto más oriental de la península ibérica
El Far de Creus, sobre el montículo, operando desde 1853

Los abruptos acantilados, islotes y bonitas calas del Parc Natural del Cap de Creus, nos ofrecen la posibilidad de realizar interesantes excursiones y rutas de senderismo. Conviene no coincidir con un día de Tramuntana. Resulta muy bonito que este viento del Norte haya modelado este precioso paisaje,  pero cuando coincides con él ya no es tan encantador y puede llegar a ser un nefasto compañero de viaje. Ni que decir tiene que en verano no hay ni posibilidad de aparcar el coche en el aparcamiento existente junto al faro. Las mejores épocas para visitar este lugar y hacer excursiones son primavera y otoño. No hay tantos turistas y el tiempo acompaña. 

Hermandad geográfica entre el Cabo Fisterra y el Cap de Creus, las dos localidades más alejadas entre el oriente y el occidente de la península ibérica. La distancia que les separa es de 1341 km

Mi abuelo nos dejó cinco años antes de que lo hiciera su coetáneo Dalí. Tuvo la oportunidad, en varias ocasiones, de hacerse con algunos cuadros y grabados del pintor, pero como no le caía bien, no quiso tenerlos. Ahora serían todo un tesoro… En 1989 falleció Dalí en Figueres a los 84 años y fue enterrado en el Teatro-Museo Dalí.  Se cree que su deseo era reposar junto a Gala en el Castillo de Púbol, en donde él mismo encargó construir dos tumbas contiguas para que descansaran juntos. El surrealismo de Salvador Dalí le ha acompañado mucho después de su muerte. En 2017 una juez ordenó su exhumación para extraer restos biológicos y realizar una prueba de paternidad. Una vidente de Figueres denunció que Dalí era su padre, pero las pruebas de ADN resultaron ser negativas. Después de casi 30 años y según testigos, su bigote se mantenía intacto marcando las 10 y 10, como él quería.


GUÍA PRÁCTICA:

Lo más recomendable para realizar esta escapada de fin de semana es tener la base en Cadaqués, en donde hay varios alojamientos y diversas opciones de restauración. Desde aquí las distancias a Portlligat y Parc Natural del Cap de Creus son cortas y se pueden realizar en coche o a pie. También hay excursiones en barco por mar. En temporada alta hay que reservar con mucha antelación. Si Cadaqués estuviera saturado, otra opción es pernoctar en Roses, a media hora en coche y mucho más grande y con amplia oferta. 

Alojamiento:

CARPE DIEM : complejo hotelero que ofrece apartamentos confortables en un entorno tranquilo y a 800 metros del centro del pueblo y 600 metros de Portlligat. Está abierto todo el año por lo que permite pernoctar en invierno. Dispone de climatización, wifi e instalaciones con tenis y piscina. Admiten mascotas.

HOTEL LA RESIDENCIA: construido en 1904 (el año del nacimiento de Dalí) es uno de los alojamientos clásicos de Cadaqués y durante años fue el único. Aquí se han hospedado Garcia Lorca, Picasso y Einstein. El espíritu de Dalí está presente en todo el hotel, a quien el actual propietario tuvo la oportunidad de conocer. Ubicado delante de la playa, es un lugar ideal para los que prefieran estar en el centro de Cadaqués en un ambiente daliniano.

Restauración:

RESTAURANTE COMPARTIR: El mejor restaurante de Cadaqués y uno de los mejores de Girona. Tres colegas que trabajaron juntos en El Bulli decidieron asociarse y crearon este espacio en 2012, cumpliendo el sueño de tener un local propio. El restaurante se encuentra en el centro histórico de Cadaqués y está ubicado en un emblemático edificio reformado de principios del siglo XVIII. Uno de los principales atractivos es el gran patio exterior que recibe al visitante. Basa su oferta gastronómica en platos para compartir en el centro de la mesa, fruto de una cocina moderna salpicada de elaboraciones tradicionales. Tras el éxito de “Compartir” abrieron en 2014 el restaurante “Disfrutar” en Barcelona. Sin duda dos excelentes restaurantes. 

RESTAURANTES FRENTE AL MAR: Altamente recomendable sentarse en la terraza de uno de los múltiples y variados restaurantes con vistas al mar. Sa Gambina, Es Baluard, Casa Nun, Nord Est, Es Recó, El Xiringuito de la Meiy otros. Buen pescado, arroces, mariscos, producto local y de calidad. 

PASTELERIA LA MALLORQUINA-CAN CABRISAS: en Cadaqués hay que probar el dulce más famoso: los taps dolços (tapones dulces) de Cadaqués. Una receta propia, original del siglo XVIII, que se vende en cajas listas para llevar conteniendo estos bizcochitos con forma de tapón de cava. Se comen acompañados de rom cremat (ron flameado), tal y como lo tomaban los marineros catalanes que volvían de Cuba hace trescientos años. La Mallorquina es todo un clásico en el mundo de los dulces y postres en Cadaqués donde, además de sus taps todos recomiendan el peix de nata (pez de nata) o sus fantásticos croissants, también de chocolate. Una confitería mítica.

Junto a mi perrita Nala, disfrutando de Cadaqués

Autor entrada: Bea

Bea
Soy Bea. Me encanta viajar y fotografiar. Viajo desde siempre y siempre que puedo . Conocer , experimentar y rodar por el mundo.

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