Mont Saint Michel la joya de Normandía

Había visitado este lugar tan especial años atrás. Sin embargo esta vez sería diferente: iba a dormir en el mismísimo Mont Saint Michel y además en una noche de luna llena, una experiencia viajera inolvidable. La ensoñación de ese instante viajero, me acompañó durante todo el viaje en coche mientras cruzaba Francia. En la frontera de Bretaña y Normandía, cuando divisé el inconfundible relieve a lo lejos se me aceleró el corazón. El Mont Saint Michel la joya de Normandía me estaba esperando.

Mont Saint Michel: la joya de Normandía

Francia es uno de mis destinos cercanos favoritos. La frontera se sitúa a menos de dos horas de mi ciudad, Barcelona y representa un viaje asequible y próximo. Cierto es que el país vecino corresponde al mas grande de la Unión Europea, en superficie y atractivos turísticos. Conocer Francia requiere muchos viajes para adentrarte en cada una de sus 18 regiones administrativas. Y eso, precisamente, he hecho durante décadas: descubrir las maravillas de Francia en diferentes épocas del año. La que hoy presento, el Mont Saint Michel, es uno de los iconos europeos con una arquitectura prodigiosa que seduce a todo aquel que lo visita.   

Mont Saint Michel: la joya de Normandía

Geografía del Mont Saint Michel

Una estatua de San Miguel Arcángel ubicada en lo mas alto de la aguja de una impresionante abadía, construida en una isla bañada por el Océano Atlántico. Con estos antecedentes podemos imaginar la fascinación del lugar. El islote tiene casi 1.000 metros de contorno y el peñasco se eleva a 92 metros de altitud. Ello nos obliga a conocer sus dos perspectivas: desde abajo y desde la cumbre. Las espectaculares mareas en la bahía pueden llegar hasta los 15 metros de altura dos veces al día y contribuyen a alimentar el deslumbramiento que produce. Durante siglos solo era posible acceder por tierra en marea baja y por mar durante la mare alta. Hoy en día, una carretera construida artificialmente une la costa hasta los pies de la roca. 

Mont Saint Michel: la joya de Normandía
Carretera de acceso al Mont Saint Michel, 2010. Actualmente se utilizan lanzaderas de autobuses para acceder

Sin embargo, en mi último viaje de 2013, el acceso a esta carretera ya no era posible con vehículo propio y fue rediseñado por completo el acceso al Mont Saint Michel. Ahora es obligatorio estacionar el vehículo en un gran aparcamiento de pago con capacidad para 4.000 plazas, construido en tierra firme y una vez aparcado, se accede mediante lanzaderas de autobuses gratuitos (con horarios de 7.30 a 00.00 h) que salen desde el aparcamiento y llegan en 12 minutos. Para los que prefieran caminar o ir en bicicleta, se puede llegar a través de los senderos peatonales o la vía verde que transcurre junto a la pasarela.  

En realidad, desde el punto de vista ecológico y protección del lugar, tiene sentido preservar la roca del tráfico rodado, pero puedo asegurar que la sensación que experimenté en mi primer viaje al Mont Saint Michel, aparcando mi vehículo literalmente a sus pies fue una sensación muy emocionante. 

Las grandes mareas

Dicen que en la bahía del Mont Sant Michel se dan las mareas mas grandes de Europa occidental. Realmente es un espectáculo inolvidable ya que El Mont se convierte en una isla cuando la marea supera el coeficiente de 110. La marea sube a una rápida velocidad alcanzando una diferencia de hasta 15 metros entre la marea alta y baja. Podría catalogarse incluso de momento romántico francés.

Mont Saint Michel la joya de Normandía
Subida de la marea en Mont Saint Michel

Es importante consultar los horarios de las mareas antes de intentar salir de la roca. Para poder ver entrar a la marea, se recomienda estar en el Mont Saint Michel dos horas antes de la marea alta. Cuando el nivel de agua sube mucho, la pasarela queda anegada y es cuando se convierte en una isla. 

Por consiguiente, este es uno de los atractivos de Le Mont y el espectáculo natural puede verse desde su muralla y cualquiera de sus impresionantes miradores. Recomiendo empezar por la parte superior del pueblo e ir descendiendo entre callejuelas y antiguas piedras para disfrutar de un paisaje único y emblemático en cada uno de los niveles.   

Mont Saint Michel la joya de Normandía Mont Saint Michel la joya de Normandía

La travesía a pie de la bahía, una de las actividades turísticas mas recomendables, esta prohibida durante las fuertes mareas y es una excursión que debe ser realizada con una guía experto. 

Origen del lugar

Ciertamente, el origen de esta abadía es religioso. La primera abadía construida por monjes benedictinos data del año 996 y dice la leyenda que el abad Aubert fue sorprendido por la aparición de un arcángel que, al tocarle la cabeza, le inspiró a construir una impresionante iglesia. Muchos siglos de arquitectura liderados por los correspondientes abades han ido conformando el Mont Saint Michel la joya de Normandía. Las funciones de fortaleza y lugar de peregrinaje son el origen de las antiguas callejuelas que habitan el interior de la roca, conformando un encantador pueblo salpicado por tiendas y restaurantes, ya que no debemos olvidar que éste es uno de los lugares mas turísticos de Francia.  

Mont Saint Michel la joya de Normandía

Sin embargo, este emplazamiento ha sufrido todo tipo de vicisitudes desde incendios hasta ataques durante la Edad Media, por algo está amurallado para protegerse del exterior. Tras la Revolución francesa, las propiedades de la Iglesia son declaradas «bienes nacionales» y se expulsan a los últimos monjes del Mont Saint Michel y el Mont se convierte en prisión.

Se mantuvo intacto en la ocupación alemana durante la Segunda Guerra Mundial. En años, dejó de ser isla debido a los sedimentos y acumulación de arena en la bahía y ahora vuelve a a recuperarse gracias a un enorme proyecto de mejora. En realidad, la reconstrucción es permanente. 

La Abadía

Con todo esto, no es de extrañar que la abadía del Mont Saint Michel forme parte del Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1979. A medida que aumentaba la llegada de peregrinos, se amplió la abadía con la construcción de una nueva iglesia emplazada en el lugar que ocupaban las habitaciones de los monjes. A pesar de que hay que ascender por pendientes hasta la cumbre de la roca, la visita a la abadía es un imprescindible.

Mont Saint Michel la joya de Normandía

La Abadía se puede visitar y puedes comprar las entradas aquí. La abadía de Mont Saint-Michel se divide en dos partes: la iglesia abacial y la «Marvelle», la zona donde vivían los monjes. Vista desde el exterior, en su lado norte, se observa la fachada, que corresponde a la parte gótica. Tiene tres plantas y su construcción se prolongó durante 25 años.

La iglesia abacial, edificada en la cima del Monte, a 80 metros de altura, reposa sobre una plataforma de 80 metros de largo sobre un conjunto de cuatro criptas apoyadas en la roca. El claustro no se sitúa, como suele ser habitual, en el centro del monasterio y tampoco se comunica con el resto de los edificios. Su función es puramente espiritual: la meditación de los monjes. Tres de los arcos dan al mar y al vacío, ya que fueron ideados originalmente como la entrada de la sala capitular que finalmente nunca fue construida.

Mont Saint-Michel, claustro de la “Merveille”

Las vistas desde las alturas son impresionantes, el paisaje se pierde en el infinito entre agua, lodos y marismas. Si el sol incide de tal manera que crea una sombra de la abadía reflejada en el agua, todavía tiene mayor encanto. Le Mont Saint Michel la joya de Normandía es un lugar inolvidable. 

Dormir en Le Mont con luna llena

Alrededor de tres millones de personas visitan cada año el Mont Saint Michel, preferentemente en verano. En temporada alta, las estrechas callejuelas se llenan de gente que van a pasar unas horas, sin pernoctar. El tiempo aproximado para recorrer sus calles y la abadía es de unas cuatro horas, sin embargo, tratándose de un lugar tan especial, es muy recomendable pasar la noche en uno de sus alojamientos. En el viaje que narro en este artículo, decidí hacerlo así. Además, se trataba de una noche especial: había luna llena.

Al atardecer, el pueblo se va vaciando y los turistas desalojan sus calles. Es entonces, cuando comienza la magia. Las callejuelas atestadas de gente durante el día se despejan y caminas sola por ellas escuchando tus propios pasos. La península convertida en isla íntegramente para ti. Ahora Mont Saint Michel la joya de Normandía luce más preciosa que nunca.   

Abro las cortinas de la habitación en un coqueto hotelito y la imagen que observo no la olvidaré nunca: las luces al fondo de la bahía enmarcadas por la luminosidad de una impresionante luna llena. Los tejados y chimeneas que me rodean, reflejan los tenues focos que iluminan el entorno. Una estampa magnífica.

Duermo con esta fantástica imagen en mi mente y motivada porque mañana seguirá mi periplo por esta región francesa. Me esperan las playas del día D, Bayeux, Caen, la famosa Étretrat (de candente actualidad por la serie Lupin) y la preciosa capital Rouen. Una ruta en coche por Normandía es, sin duda, uno de los viajes más interesantes y bonitos en Francia.

Enlaces de interés

https://es.normandie-tourisme.fr/

https://www.france-voyage.com/francia-guia/normandie-region.htm

https://es.france.fr/es

https://viajes.nationalgeographic.com.es/a/normandia-tierra-playas-acantilados-y-ciudades-goticas_11546/3

 

Autor entrada: Beatriz Lagos

Soy Bea. Me encanta viajar y fotografiar. Viajo desde siempre y siempre que puedo . Conocer , experimentar y rodar por el mundo.

2 comentarios en “Mont Saint Michel la joya de Normandía

    Nuria Guix

    (01/08/2021 - 19:17)

    Precioso instante viajero!!! Gracias por acercarnos a la magia de este lugar único 🙂

      Bea

      (26/08/2021 - 07:06)

      Gracias a ti! Conoces muy bien la magia de este lugar.

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