¿Retos del siglo XXI o supervivencia?

Muchos son los retos en este siglo XXI, algunos esenciales para la supervivencia del planeta. Ésta pretende ser una breve reflexión de dónde venimos y hacia dónde vamos. 

Escena 1: Charly Sinewan, amante de la vida y motero, está dando la vuelta al mundo. Tal y como narra él en uno de sus vídeos, conduce su moto por un lugar todavía virgen de la Riviera Maya. Todavía no se ha cruzado con nadie en la última hora. De repente, en la siguiente curva, aparece un coche aparcado a la izquierda, casi en medio del camino. Una cáscara de plátano, en una perfecta hipérbole, pasa por encima de su cabeza. “¡Señor, se le ha caído una cáscara de plátano!”, chilla Charly mientras se aleja atónito en su moto. ¿Cómo alguien puede tirar basura en esta naturaleza tan magnífica?.

Espectacular paisaje en un entorno limpio y no contaminado, que podemos disfrutar en las Montañas Rocosas de Canadá. Maligne Lake, Jasper NP. Alberta

Reflexión:La degradación del planeta es cosa de todos. Tenemos la capacidad suicida de destruir la vida en la Tierra: se talan bosques, se contaminan ríos, se invaden los océanos con plástico y se destruye la capa de ozono. Todo empieza con una simple cáscara de plátano…La salud del planeta es “tan grave”, dice la ONU, que la vida de las personas se verá en una situación “desesperada” en poco más de treinta años. ¿Reto del siglo XXI o pura supervivencia?.

Proteger el planeta y combatir el cambio climático. Al ritmo actual, esta foto de las Maldivas tomada en 2016, será imposible en unos años

Escena 2: “¡Niñas, coged las huchas y salid a postular”, ordena Sor Gabriela, la monja encargada “del Domund”. Aquellas huchas amarillas y azules iban a salvar vidas, gracias a la solidaridad del “primer mundo”. Yo sólo tenía 10 años y mi mayor preocupación era recoger el máximo dinero posible para “los negritos de África que pasaban mucho hambre”.

Malí, 1997. Africa Subsahariana

Reflexión: Erradicar la pobreza extrema es un reto que se pierde en la historia y sigue vigente en el siglo XXI. Más de 1.000 millones de personas viven con menos de un dólar al día. Cierto es que aquella África de los años 70, no es la actual y que Asia ha mejorado de forma ostensible su nivel de vida. Quizás la búsqueda de la igualdad, en un mundo absolutamente desigual, haya sustituido a la lucha contra la pobreza. La disponibilidad de agua y alimentos, será uno de los retos más importantes para abastecer a una población que en 2050, superará los 9.000 millones. Aumentan las desigualdades y disminuye la pobreza. Consecuentemente, ya no reparten las huchas del Domund en los colegios de monjas…

Jodhpur, India. 2019. Se estima que en 2050 la población mundial alcanzará los 9.000 millones. El crecimiento sostenible y la masificación de las grandes urbes, son dos de los retos más importantes de este siglo XXI
Manhattan, Nueva York. 2018
Tokio, 2015. Una mega metrópoli con 14 millones de habitantes y una densidad de más de 6.000 habitantes por kilómetro cuadrado

Escena 3: “Vivo en la Burj Khalifa”, nos comenta Lola, con acento andaluz. Acabamos de aterrizar en Dubái y nuestra recién conocida compañera de viaje, una malagueña con desparpajo, nos invita a visitar su casa, ubicada en la torre más alta del mundo. “Mi marido es dubaití y vivo aquí desde hace tres años”, aclara Lola.

Burj Khalifa. Dubai, 2012

Reflexión: No sólo la torre más alta del mundo. El metro más lujoso, el centro comercial más grande y una larga lista de récords, a los que se incorporará en 2020 una torre de 1.300 metros, superando en altura a la más alta, que ya es suya. Por consiguiente, una obscenidad de lujo, derroche y despilfarro. ¿Quién es el responsable de todo este exceso?: el petrodólar. El oro negro con fecha de caducidad. Porque el petróleo se agota y necesitamos nuevas fuentes de energía. No contaminantes y renovables. Sin energía, no es viable la vida en este planeta. Buscar e implementar energía, no es un reto del siglo XXI; es prioridad absoluta.

Desde la opulencia de la Burj Khalifa hasta la pobreza en un rincón de África. Desde Dubái hasta Burkina Faso

El mundo actual es infinitamente más complejo que en la época de nuestros padres. Cierto es, que el espíritu de sacrificio y disciplina se diluyen a favor de la capacidad de riesgo, inteligencia artificial y globalización. Los valores heredados de los paradigmas, sobre los que se sostenía la sociedad, están en desuso, en entredicho. Muchos son los retos en el siglo XXI y probablemente habrá que afrontarlos como siempre ha hecho la humanidad: reinventándose.

Como herramienta de análisis, nos ayuda el siguiente libro: “Una nueva época:los grandes retos del siglo XXI” (E.Ontiveros/M.F.Guillen).

Autor entrada: Bea

Bea
Soy Bea. Me encanta viajar y fotografiar. Viajo desde siempre y siempre que puedo . Conocer , experimentar y rodar por el mundo.

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