El Cairo, entre faraones, zocos y mezquitas

Aunque Giza es la estrella, El Cairo tiene capas de historia que merecen su propio espacio. La capital egipcia es un ecosistema masivo que desafía la lógica urbana porque no solo es la ciudad más grande de Egipto, sino un titán a nivel mundial. Se estima que alberga a más de 22 millones de personas. Es una de las ciudades más densamente pobladas del planeta y sus calles nunca duermen. El Cairo, entre faraones, zocos y mezquitas es el “tridente” perfecto para capturar la esencia de esta megápolis. Desde el Egipto Antiguo hasta el Egipto Vivo y actual. Un horizonte dominado por pirámides milenarias, pero un aire impregnado del eco de mil minaretes y el bullicio de sus mercados. ¡Bienvenidos a este caos inagotable con piedras eternas!

El CairoMis tres viajes a Egipto

Hubo un tiempo en que El Cairo era la indiscutible “París del Oriente Medio”. Antes de que Dubai se convirtiera en la reina del ocio y Abu Dhabi era poco más que un puerto de pescadores de perlas, la aristocracia árabe y las fortunas del Golfo miraban hacia el Nilo para encontrar cultura, glamour y modernidad. En mi primer viaje en los años 80, recuerdo el casino de un hotel de lujo de la ciudad en donde los magnates árabes se jugaban fortunas. Me impresionó cómo en una sola jugada apostaban millones de dólares. A partir de los años 90, cuando realicé mi segundo viaje, la balanza comenzó a inclinarse. La inestabilidad política de Egipto y el ascenso meteórico de los Emiratos Árabes Unidos, con su enfoque en la arquitectura futurista y el lujo extremo, desplazaron el centro de gravedad del ocio hacia el Golfo.

El Cairo
El Cairo y sus hoteles de lujo frente al Nilo

Sin embargo, El Cairo sigue teniendo algo que el acero y cristal de Dubai no pueden replicar: el peso de cinco mil años de historia. El Cairo de hoy se reinventa y lo he podido constatar en mi última visita en 2021: un viaje inolvidable navegando en dahabeya por el Nilo. Si antes era el refugio de ocio para los vecinos del Golfo, hoy la ciudad se divide entre la nostalgia de su centro histórico y la ambición futurista de sus nuevos proyectos. El recientemente inaugurado GEM (Gran Museo Egipcio) es un buen ejemplo de ello. Este coloso a los pies de las pirámides es ahora el museo arqueológico más grande del mundo dedicado a una sola civilización.  

Gran Museo Egipcio (GEM)

Pero volvamos a esa trilogía de El Cairo entre faraones, zocos y mezquitas y empecemos por los primeros. El Egipto faraónico es el gran reclamo turístico que atrae cerca de 20 millones de turistas al año y se estima que más del 70% pasan por El Cairo en algún momento de su viaje. El gobierno egipcio es ambicioso y tiene como objetivo llegar a los 30 millones de visitantes anuales para 2028. El Cairo seguirá rompiendo récords este año pero eso implica que ir a Egipto hoy es convivir con miles de turistas y visitar lugares milenarios saturados. Fuimos unos privilegiados en conocer un Egipto casi vacío de turismo en el 2021, con una pandemia que asustaba a los viajeros y restringía los destinos a visitar. Templos como Edfu o Kom Ombo, a orillas del Nilo los visitamos prácticamente solos. 

El Cairo
Panorámica de El Cairo

El legado de los faraones: gigantes de Giza

Aunque técnicamente se encuentra en las afueras, la sombra de los faraones domina el espíritu de la ciudad. Aquí encontrarás el único monumento de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo que permanece en pie. Las grandes pirámides de Keops, Kefrén y Micerino siguen desafiando la lógica arquitectónica. Recuerdo con nitidez lo que sentí cuando vi las pirámides por primera vez. Te golpean son sus colosales dimensiones.

En las fotos que hemos visto mil veces, las pirámides parecen monumentos “más manejables”. Pero cuando estás al pie de la gran Keops y ves que un solo bloque de piedra llega a la altura de tu pecho, te sientes insignificante. Emocionarte con algo que estás tocando y fue construido hace unos 4.600 años de antigüedad, produce un vértigo que no es de altura, sino de cronología. Es la sensación de que nuestras vidas modernas son apenas un suspiro en comparación con esos gigantes.

El Cairo
La autora frente a las piramides de Giza

Tienes esa extraña familiaridad de haberlas visto en libros, películas y documentales toda tu vida. En persona tienes la sensación de que ya sabías cómo eran, pero su presencia física tiene una energía que ninguna pantalla puede transmitir. Además, puedes entrar en las entrañas de las pirámides y visitar su interior. La experiencia estrella es la Gran Pirámide de Keops. Entras por un pasadizo estrecho, subes por la Gran Galería y llegas a la Cámara del Rey, donde está el sarcófago de granito vacío. He estado en esa cámara en dos ocasiones y es una sensación extraña. Sientes un silencio sordo, no es un silencio normal, es la ausencia total de vibración del mundo exterior. Estás rodeado por 6 millones de toneladas de piedra y ese peso absorbe cualquier sonido creando una atmósfera densa. 

El Cairo
Impresionada ante las Pirámides de Giza

El Cairo

Estás a unos 43 metros de altura sobre la base de la pirámide, suspendida en una cavidad artificial. Es un momento de profunda introspección. Entrar en el interior de una pirámide es una de las experiencias más brutales que te brinda El Cairo.

Frente a las pirámides encuentras a otra vieja conocida: la Esfinge, la mirada infinita de Giza.  Muchos se sorprenden (incluida yo) al verla por primera vez porque es más pequeña de lo que imaginas comparada con sus vecinas. Su rostro, esculpido en piedra caliza, ha sido erosionado por milenios de arena y viento, pero mantiene una dignidad que te impresiona. 

La Esfinge, 1998
Giza, 2021
El Cairo
Necropolis de Giza

Cerca de Giza encontrarás otra necrópolis de la antigua capital, Menfis. A unos 15-20 kilómetros al sur está Saqqara con su famosa pirámide escalonada de Zoser. Se considera “la madre” de todas las pirámides y fue construida por Imhotep unos 100 años antes que las de Giza. Es el primer monumento del mundo construido totalmente en piedra. Dicen que sin Saqqara no existirían las pirámides de Giza. A diferencia de éstas, que por dentro están prácticamente vacías y lisas, las tumbas de Saqqara tienen las paredes cubiertas de relieves con mucho detalle. 

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Pirámide escalonada, Necrópolis de Saqqara
El Cairo
Interior en una tumba en la necrópolis de Saqqara

Y para finalizar este primer capítulo del legado faraónico cerca de El Cairo, que mejor opción que hacerlo con el faraón por antonomasia, Ramsés II. No te pierdas el coloso de Ramsés II en Menfis, la primera capital de Egipto. Cerca de Saqqara y a unos 30 minutos de Giza se encuentra esta escultura colosal de caliza que originariamente medía unos 13 metros de altura. Aunque hoy le faltan los pies sigue siendo impresionante. La precisión del tallado es tan perfecta que, a pesar de su tamaño, los detalles de los músculos, las uñas y las joyas de Ramsés son de un realismo increíble. ¿Sabías que Ramsés II fue el faraón que más estatuas de sí mismo mandó construir en todo Egipto? Estaba obsesionado con ser recordado. 

El Cairo
Coloso de Ramses II, Menfis

Las Pirámides de Guiza, junto con la necrópolis de Menfis, desde Guiza hasta Dahshur, fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1979.

La ciudad de los mil minaretes

El Cairo islámico es un Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO que ofrece un contraste radical con El Cairo faraónico. Es un despliegue de geometría, espiritualidad y poderío. Su arquitectura islámica abarca más de un milenio de historia, desde la conquista árabe hasta el esplendor otomano. La “reina” del skyline de la ciudad coronando la Ciudadela de Saladino es la Mezquita de Alabastro o Mezquita de Muhammad Alí

El CairoA diferencia de las mezquitas árabes tradicionales, ésta es de estilo otomano, inspirada en la Mezquita Azul de Estambul, con cúpulas en cascada y minaretes finos y altos. Se llama así porque sus muros están revestidos de alabastro y su interior es un bosque de lámparas de cristal y alfombras rojas. La mejor panorámica de El Cairo la encuentras en su terraza y en días despejados se pueden llegar a ver las siluetas de las pirámides de Giza al fondo. 

El Cairo
Observando la magnitud de El Cairo desde la Mezquita de Alabastro

Fue construida entre 1830 y 1848 por mandato de Muhammad Alí, el hombre considerado el fundador del Egipto moderno. Aunque Egipto era parte del imperio otomano, quiso enviar un mensaje: él tenía el poder y la riqueza para construir algo tan grandioso como lo que había en la capital del Sultán. En el patio de la mezquita, verás una torre de reloj de cobre muy ornamentada. Fue un regalo del rey de Francia, Luis Felipe I en 1845. Se envió a cambio del obelisco de Luxor que luce en París. Como anécdota, el reloj francés llegó dañado y nunca ha funcionado correctamente desde que se instaló. 

El Cairo
Patio de la Mezquita de Muhammad Alí, El Cairo

Los minaretes son de los más altos de Egipto, alcanzando los 82 metros y su forma de “lápiz” es la firma del estilo turco. La cúpula central se eleva 52 metros y al entrar te impacta, además de la altura, la iluminación. Cuelgan cientos de lámparas de cristal dispuestas en círculos concéntricos que imitan una lluvia de estrellas. En el interior se encuentra el mausoleo de Muhammad Alí hecho de mármol de Carrara y decorado con motivos florales.

Desde la terraza es el único punto de donde el Egipto faraónico, el Egipto islámico y el Egipto del siglo XXI, se alinean en un solo vistazo. 

La Mezquita-Madrasa del Sultán Hassan, considerada la joya de la corona de la arquitectura mameluca del siglo XIV, es uno de los monumentos islámicos más grande del mundo. Sus muros son altos y austeros y le da un aspecto de fortaleza. Algunos historiadores la llaman El Escorial del mundo islámico” por su sobriedad y dimensiones colosales. La entrada se realiza a través de un portal altísimo e imponente que te hace sentir minúsculo. Al entrar pasas por un pasillo que desemboca en un patio central a cielo abierto muy espectacular. Las cuatro grandes bóvedas del patio están dedicadas a una de las cuatro escuelas de pensamiento del Islam suní. En el centro no puede faltar una fuente de abluciones con cúpula de madera. 

Mezquita-Madrasa del Sultán Hassan

Justo al lado está la Mezquita de Al-Rifa’i que parece antigua pero es del siglo XIX. Allí están enterrados los últimos reyes de Egipto y el último Sha de Irán. 

Otra mezquita notable de la ciudad es la Mezquita de Al-Azhar, posiblemente el corazón espiritual e intelectual del mundo islámico suní. Fundada en en el año 970 d.C. no solo es una mezquita, sino una de las universidades más antiguas del mundo en funcionamiento. Su mezcla de estilos arquitectónicos y su patio de mármol blanco son deslumbrantes. Se respira una atmósfera de estudio y devoción profunda.

Y para cerrar el capítulo de El Cairo islámico con un gran final, disfruta de una noche en el Wekalet El Ghouri, un caravasar del siglo XVI en donde podrás presenciar un espectáculo de Derviches Giróvagos. No es solo un baile; es una meditación sufí en movimiento, llena de color, música mística y una energía que te deja hipnotizado. Un cierre espiritual perfecto tras haber recorrido las mezquitas. 

Crónicas de un zoco egipcio

El reloj parece detenerse al cruzar el umbral de Bab al-Badistan, una de las entradas más icónicas y fotogénicas al corazón de Khan el-Khalili. Aunque la palabra “Bab” significa “puerta” en árabe, no te imagines un portal de madera con cerrojo, sino un imponente arco de piedra de estilo mameluco que marca la transición entre la calle principal y los callejones más antiguos del mercado. 

Allá por el siglo XIV el emir el-Khalili decidió que la ciudad necesitaba un gran centro comercial. Sobre un cementerio de la dinastía Fatimí, mandó exhumar los restos y trasladarlos para poder cimentar sobre ese suelo su primer Khan (un caravasar o posada para comerciantes). Bajo el dominio de los mamelucos, en el siglo XV, El Cairo se convirtió en el punto de encuentro entre Europa y Oriente. Las especias, las sedas de China y el oro de África pasaban por este mercado antes de llegar al Mediterráneo. Un siglo más tarde, se demolió el caravasar original para reconstruir un complejo mucho más ambicioso con puertas monumentales como la de Bab al-Badistan, que aún podemos ver hoy. Con la llegada de los otomanos, el mercado se especializó aún más. Aparecieron los gremios y en 1773 se fundó el Café El Fishawy.

Café El Fishawy, Khan el-Khalili

En el siglo XX el Khan dejó de ser solo un mercado para convertirse en un icono literario gracias a Naguib Mahfuz, el Premio Nobel de Literatura egipcio. Lo describió como un microcosmos de la sociedad egipcia, con sus ambiciones, su fe y su lucha diaria. Si has caminado por estos zocos o tienes previsto hacerlo, vale la pena la lectura de su novela Midaq Alley (El callejón de los milagros) considerada como una obra maestra imprescindible si ya has visitado Khan el-Khalili

El Cairo
Khan el-Khalili, El Cairo

Aunque hoy veas muchas imitaciones chinas y pirámides de plástico, la estructura del Khan sigue siendo la misma. Si miras detrás de las tiendas, aún verás los arcos donde descansaban los camellos y dormían los mercaderes hace 500 años. Se dice que el espíritu del Emir el-Khalili todavía ronda el mercado, asegurándose de que el regateo sea justo y que el té nunca falte.

NMEC: Museo Nacional de la Civilización Egipcia

Con el NMEC abrimos otro capítulo: el del Egipto que mira al futuro. Si Khan el-Khalili es el caos medieval, el NMEC es la sofisticación moderna. Inaugurado en 2021 con aquel desfile fastuoso de momias reales por las calles de El Cairo, este museo cambió las reglas del juego. Me impresionó visitar la Sala de las Momias Reales en donde no se permite hacer fotos ni vídeos. Las 22 momias (18 reyes y 4 reinas) incluyendo a Ramsés II, Hatshepsut y Seti I, descansan en un ambiente de penumbra, silencio absoluto y una museografía que imita las tumbas del Valle de los Reyes. Espectacular. 

 

A diferencia del Gran Museo Egipcio (GEM) inaugurado en 2025 y enfocado en lo faraónico, el MNEC abarca toda la historia de Egipto, desde la prehistoria, época faraónica, época Greco-romana, Copta e islámica hasta el Egipto moderno. Está un poco alejado del centro y se puede combinar su visita con el Barrio Copto que está muy cerca. Se considera el Mausoleo Real de la nación con la decisión de trasladar allí las 22 momias reales. Está diseñado con estándares del siglo XXI, es espacioso, luminoso y bonito, al mismo tiempo que tecnológico y escenográfico.

El Cairo
Museo MNEC, El Cairo


Bajo la mirada impasible de las pirámides, El Cairo sigue reinventándose y tras milenios de conquistas y cambios, mantiene su esencia como guardián de los secretos del Nilo. Espero volver a esta ciudad que es un laberinto de contrastes y espera a todo aquel dispuesto a descifrar su vibrante complejidad. El Cairo siempre deja una cuenta pendiente y un motivo para volver. Con la apertura del Gran Museo Egipcio, se erige un nuevo faro para el mundo y no quiero perdérmelo.

Queda la promesa del regreso. Porque esta ciudad es infinita. 


Como un lugar especial requiere un buen guía, te recomiendo contratar los servicios de @khaledhamlet, un guía egipcio con experiencia, profesionalidad y un perfecto español. Una apuesta segura. 

 

Beatriz Lagos

Hola, soy Bea.

Me encanta viajar y fotografiar. Viajo desde siempre y siempre que puedo . Viajar es la mejor inversión en vida. Conocer, emocionarme y aprender viajando por el mundo. Mis experiencias viajeras las relato y comparto en este blog. ¡Felices viajes!

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